"El cambio tanto a nivel de central como de taxistas se puede considerar brutal. Se ha pasado del ruido permanente en el vehículo a un silencio total en el que el 100% de los servicios son por datos. Además de comodidad se ha logrado una mayor rapidez en la atención al usuario ya que se han reducido los tiempos de respuesta en los servicios. Con el sistema Auriga todos los taxistas tienen información adicional en su Terminal de datos de la situación y estado de la flota, cuántos vehículos hay en las paradas, los servicios pendientes de asignar etc... con lo que se consigue una mayor efectividad en el trabajo. Los taxistas no tienen tiempos muertos como antes. Ellos pueden decidir irse a otra zona de la ciudad donde saben que hay servicios pendientes o pocos vehículos. Al final, esto se traduce en una mayor rentabilidad".